Uncategorized

Cohecho pasivo

Con este planteamiento se abre sobre la actividad pública española un melón de contornos imprecisos, alcances insospechados y consecuencias nada halagüeñas.

El comentario

 Si alguien no lo remedia se puede llegar a juzgar al Presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, por un engendro jurídico llamado cohecho pasivo. La peliaguda cuestión reside en que una autoridad o un funcionario público que acepte un obsequio, aunque no se derive del mismo ninguna contrapartida ni trato de favor, puede incurrir en un delito de cohecho, llamado pasivo, porque no activa ningún mecanismo automático de arbitrariedad o ventaja para el que lo realiza, pero delito a fin de cuentas por suponerse que la dádiva, agasajo, atención o presente es el adelanto de una promesa de beneficio futuro.


 


         Con este planteamiento, se abre sobre la actividad pública española un melón de contornos imprecisos, alcances insospechados y consecuencias nada halagüeñas. Una caja de bombones, un ramo de flores, una entrada para los toros, una caja de vino, una pluma estilográfica, una corbata o un libro, por poner sólo unos pocos ejemplos del sinfín de regalos habituales y corrientes en cualquier relación ¿constituyen para el receptor de los mismos un riesgo de incurrir en cohecho pasivo si se trata de un político? ¿Se va a esmerar la Justicia en alcanzar un miramiento y diligencia semejantes a partir de ahora en todo el ámbito de lo público? Me temo que a nada que se estire el argumento los cohechadores y cohechados se van a multiplicar como los conejos en nuestro país.


 


 Recientemente supimos que Muammar el Gaddafi había regalado a la secretaria de Estado de EE.UU, Condoleezza Rice, un anillo de brillantes valorado en 150.000 euros, coincidiendo con su visita a Libia. Rice lo aceptó por una razón de cortesía protocolaria, aunque según las normas del Gobierno estadounidense, los regalos que excedan de 150 euros deben permanecer en las arcas del Estado. Si el que los ha recibido quiere quedárselos, debe comprarlos. Parece más sensato que lo nuestro.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú