Un santo varón como Bono no debería invocar tanto el odio.
A Bono le han hecho una entrevista en TVE en la que ha hablado mucho de odios. Según Bono, a Zapatero y a Felipe González hay gentes que les odian, hay incluso periódicos que odian al PSOE. A los que nunca odiará Bono, sin ninguna duda, es a los responsables del programa de TVE, porque no le hicieron ni una pregunta sobre la polémica de su patrimonio o sobre el veto para debatir en el Congreso varias iniciativas relacionadas con los Presupuestos.
En su salsa. Nada que le incomodara. Y Bono a lo suyo, a lo que iba. Leña a la derecha por su cinismo religioso, más leña por su hipocresía ante el terrorismo, palo y palo con ese tono pastoril y escolástico, de no haber roto nunca un plato, que suele emplear en sus declaraciones públicas.
Un santo varón como Bono no debería invocar tanto el odio. El incienso de la entrevista era más apropiado para el perdón y para la prudencia. El ambiente amigable, protector, del plató televisivo se prestaba a otro tono, a reaccionar con más indulgencia y menos rencor. Que les tengan tirria, a él y a otros compañeros de su partido, entra en el sueldo.
¡Ah! y si hay que hacer cárceles para los calumniadores, como sugirió, que me avise. Tengo yo una lista de perfectos candidatos para esas celdas. A algunos de ellos los conoce Bono muy bien. Sin embargo, no los odio.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR