Yo estoy de acuerdo con usted, pero a ver si el presidente del Gobierno se aclara y también está de acuerdo con usted.
“Por tanto, si quiere darnos pruebas de que va en serio y de que se ha terminado la etapa de los planes, de los anuncios y de los nuevos anuncios, y de los anuncios que se vuelven a anunciar, tiene usted una ocasión inmejorable ahora. Anuncie usted aquí y ahora que quedan sin efecto las subidas de impuestos que usted ha promovido para este año. Me refiero a los impuestos sobre el ahorro y el valor añadido. (Aplausos.) Anuncie usted aquí y ahora que se pone en marcha de forma inmediata lo acordado el otro día en esta Cámara, con el apoyo de su grupo también, de no exigir el pago de IVA hasta que la factura esté cobrada. (Aplausos.) Anuncie usted aquí y ahora que está dispuesto a acometer este mismo año una mayor e intensa reducción del gasto público del que usted ha anunciado. Comprométase a reducir durante este ejercicio en 10.000 millones de euros el gasto de funcionamiento del Estado. (Aplausos.) Ha dicho usted que puede hacerlo; hágalo y comprométase aquí, empezando, señor presidente, por la disminución en un 25 por ciento de altos cargos aprobada por esta Cámara por mayoría esta misma semana. (Aplausos.) Anuncie aquí y ahora —esto es lo más importante— que va a modificar de forma inmediata la Ley General Presupuestaria, que usted se liquidó en la anterior legislatura, para establecer techos de gasto y límites de endeudamiento a todas las administraciones públicas y garantizar así el cumplimiento del programa de austeridad. (Aplausos.) Vuelva a la Ley de Estabilidad Presupuestaria que usted derogó porque quiso. Anuncie aquí y ahora que para aliviar el gravísimo problema de liquidez, motivado por los impagados y la escasez de créditos que tienen autónomos y pymes, va a transformar la totalidad del Fondo de inversión local de 5.000 millones en una línea de crédito para el pago de facturas pendientes a proveedores. (Aplausos.) Anuncie aquí también que se va a aprobar una verdadera ley contra la morosidad, sin subterfugios, con un límite de sesenta días para el pago de las facturas, que no deje al simple pacto entre las partes el cumplimiento de pago o el momento de la emisión de la factura. Anúncielo aquí. (Aplausos.) Señor presidente, si hiciera usted esto y se comprometiese aquí delante de esta Cámara —fíjese que le hablo de cosas que ha aprobado esta misma Cámara—, empezaría usted a dar algunas muestras de que se está tomando en serio las cosas, y entonces podemos hablar de todo lo demás. Podemos hablar de la reforma del mercado laboral para evitar que haya más de un 30 por ciento de trabajadores temporales con indemnización cero y, por tanto, habrá que hacer otro nuevo modelo de contrato. (Aplausos.) Podemos hablar en serio de la reestructuración del sistema financiero. Es que el FROB —al que usted se ha referido aquí— fue aprobado en junio y estamos en febrero y no se ha hecho ninguna operación. Podemos hablar de pensiones, claro que podemos hablar, señor presidente del Gobierno. Podemos hablar de la competitividad y podemos hablar de la reforma educativa y del sistema energético. Pero a ver si usted se aclara, díganos si está de acuerdo –yo ya digo que sí— con lo que ha dicho ayer el ministro de Industria: temer a la energía nuclear es como temer a los eclipses de luna o de sol. Yo estoy de acuerdo con usted, pero a ver si el presidente del Gobierno se aclara y también está de acuerdo con usted. (Aplausos.) Pues bien, si hace todo eso, señor presidente, aquí nos tiene; y si no lo hace, y si no rectifica, dada la situación, tiene que permitir que otros lo hagan. Esta es la cuestión, señorías, esta es la clave de la cuestión. Es preciso que las cosas cambien –en eso está todo el mundo de acuerdo— pero quien lo impide es usted, que ni cumple con su obligación ni permite que otros lo hagan.”(Mariano Rajoy en el Congreso de los Diputados el 17 de febrero de 2010).
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