La agencia de la ONU han explicado que este millón de niños está identificado, ya que han ayudado a las familias. Ante una crisis de tal magnitud, ACNUR y UNICEF prestan apoyo a millones de niños, niñas y familias mediante la mayor operación de ayuda humanitaria de la historia.
La guerra civil en Siria ya ha dejado una cifra escandalosa: el número de niños que se han visto obligados a abandonar sus hogares y convertirse en refugiados alcanza el millón, según informa ACNUR.
Desde la agencia de la ONU han explicado que este millón de niños está identificado, ya que han ayudado a las familias, que en su mayoría viven en algún tipo de asentamiento más o menos seguro, a conseguir los certificados de nacimiento para evitar que se conviertan en personas sin Estado.
De acuerdo con sus cifras, del millón de
niños sirios refugiados en otros países, 768.000 tienen menos de 11 años de edad, mientras que más de dos millones de niños sirios se han desplazado a nivel interno y unos 7.000 han muerto en la guerra civil. UNICEF y ACNUR han advertido de que, al margen de las consecuencias psicológicas, “los niños refugiados se enfrentan a peligros como la explotación sexual, los matrimonios y trabajos forzados y el tráfico de menores”. “No son solo números. Es una forma real de
arrancar a los niños de sus hogares y, en algunos casos, de sus familias, enfrentándoles a horrores que solamente podemos empezar a comprender”, ha dicho el director ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake.
“Lo que está en juego no es ni más ni menos que la supervivencia y el bienestar de una generación de seres humanos inocentes”, ha indicado António Guterres, Alto Comisionado de ACNUR. “Los niños, niñas y jóvenes de
Siria están perdiendo sus hogares, sus familiares y su futuro. Incluso después de haber cruzado una frontera en busca de seguridad, estos menores están traumatizados, deprimidos y necesitan urgentemente una razón para mantener la esperanza”.
Ante una crisis de tal magnitud, ACNUR y UNICEF prestan apoyo a millones de niños, niñas y familias mediante la mayor operación de ayuda humanitaria de la historia. Dentro de este proyecto, por ejemplo, más de 1,3 millones de niños y niñas refugiados y de las comunidades de acogida en países vecinos han sido vacunados contra el sarampión este año gracias al apoyo de UNICEF y sus socios. Unos 167.000 menores refugiados han recibido asistencia psicosocial, más de 118.000 niños han podido seguir recibiendo educación escolar o no estructurada, y 222.000 personas han recibido suministro de agua.
ACNUR ha registrado en total a un millón de niños y niñas, que de esta manera cuentan con una identidad personal. La Agencia de la ONU para los Refugiados también posibilita que los bebés nacidos en el exilio obtengan partidas de nacimiento, evitando que los recién nacidos se conviertan en apátridas. ACNUR también garantiza que todos esos niños, niñas y familias cuenten con alguna forma de cobijo.
Sin embargo, ACNUR y UNICEF afirman que aún queda mucho por hacer. El Plan de Respuesta regional para los Refugiados Sirios, que solicita 3.000 millones de dólares para dar respuesta hasta diciembre de este año a las graves necesidades de los refugiados, sólo ha recibido el 38% de los fondos requeridos.
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