Política

Y Venezuela dijo NO

En realidad, una oposición dispersa y maniatada y una demostración de coraje cívico impresionante han podido más que todo el chavismo oficial, apandador, matón y bochinchero.

Santi Lucas
Muchos observadores internacionales coinciden en señalar que Hugo Chávez ajustó el margen de su derrota en el plebiscito del pasado domingo para ocultar la angustiosa magnitud de los resultados reales. La diferencia de votos, después de sopesar el recuento de los “síes” únicamente, se ha maquillado tan escueta que hace sospechar con fundamento que pudo ser mucho mayor. Aun así, el alivio por haber frenado en seco una monstruosa sentencia de rostro totalitario recorrió muy pronto todos los rincones del país tonificando sus nervios.

La izquierda española ha vuelto a las andadas sarcásticas y a equivocarse de plano otra vez en el análisis. Mientras Izquierda Unida cree que Chávez ha salido fortalecido al perder el referéndum (¿qué hubiera pasado entonces si lo gana?) el ministro Moratinos resalta sin matices el funcionamiento del sistema democrático. La diplomacia venezolana, por su parte, se apresuró a valorar la derrota como la desautorización de todos los que tienen a Chávez como un dictador mondo y lirondo. Al mal tiempo, buena excusa. En realidad, una oposición dispersa y maniatada y una demostración de coraje cívico impresionante han podido más que todo el chavismo oficial, apandador, matón y bochinchero.

En una democracia normal, nada sería lo mismo que antes tras este varapalo; incluso la dimisión del presidente o la convocatoria inmediata de nuevas elecciones generales serían una salida a la crisis, razonable y homologada, pero para este simulacro venezolano de gobierno democrático las esperanzas de una rectificación son nulas y cuando los ojos del mundo libre dejen de prestarle una atención escrupulosa retomará el asalto. El propio Chávez ha manifestado de inmediato que sus planes se demoran “por ahora”, nada más. Seguro que no sabía que apoyar a Zapatero con sus bravatas, sólo unas horas antes de abrir las urnas, era la garantía contrastada de un implacable infortunio para él.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú