Uncategorized

¿El ayatolá Al-Sadr?

Muqtada al-Sadr se ha ido a Irán a hincar los codos – y las consecuencias podrían ir mucho más allá de los tranquilos pasillos de las universidades teológicas chiítas de Qom, Irán.

Robert Spencer

El pasado lunes se alentaban las esperanzas cuando un ayudante del corpulento líder de la jihad chiíta anunciaba que el famoso líder antiamericano desmantelaba su ejército si las autoridades chiítas le pedían hacerlo. El ayudante, Hassán Zargani, anunciaba: “Si ellas ordenan que el Ejército del Mahdi sea disuelto, Moqtada al-Sadr y el movimiento de Sadr obedecerán las órdenes de los líderes religiosos“.


 


El martes, sin embargo, el portavoz del principal clérigo chiíta de Irak, el Gran Ayatolá Alí al-Sistani, negaba que al-Sistani tuviera cualquier autoridad en la materia — al tiempo que reiteraba que al-Sistani desea que al-Sadr disolviera su ejército. Jalal el-Din al-Saghier, del Consejo Islámico Supremo de Irak, anunciaba: “Al -Sistani tiene una opinión clara a este respecto: la ley es la única autoridad en el país. El principal clérigo chiíta no ha sido consultado en la creación del ejército al-Mahdi, de manera que no puede interferir a la hora de disolverlo“. Todo queda en manos del propio al -Sadr: “Quienquiera que estableciera el ejército al-Mahdi tiene que disolverlo. Sayyed Muqtada al-Sadr fundó este ejército y solamente él tiene la autoridad para desmantelarlo. Al -Sistani ha solicitado al ejército al-Mahdi que entregue las armas al gobierno“.


 


Al-Sadr puede haber tenido comentarios como ese en mente mientras insistía el pasado marzo en Al-Jazira que “nadie puede negar [el derecho] a llevar a cabo una resistencia. Ninguna mente humana lo va a negar. La resistencia es un derecho legítimo de todos los pueblos. La resistencia aparece automáticamente cuando hay ocupación. Con el deseo de Alá, Estados Unidos será derrotado igual que fue derrotado en Vietnam“.


 


De cualquier manera, el día después de que al-Saghier anunciara que Al-Sistani desea que al-Sadr disuelva su ejército, pero que no le va a ordenar que lo haga, las aguas se enturbiaban aún más por la noticia de que al-Sistani y otro importante líder chiíta iraquí, el ayatolá Kazem al-Haeri, se habían reunido con al-Sadr. Según otro portavoz de Sadr, ellos aconsejaban al joven e incendiario líder religioso no desmantelar su ejército.


 


Estas extrañas informaciones diametralmente enfrentadas son solamente la indicación más reciente del enfrentamiento entre Sistani, que ha instado a superar las intrigas políticas, y Sadr, que lleva años instando a la jihad — y encabezándola — contra los americanos en Irak. Y a este respecto es significativo que la reunión entre los tres clérigos no tuviera lugar en ninguna parte de Irak, sino en Qom, el epicentro teológico chiíta donde al-Sadr ha pasado estudiando al parecer el último año.


 


Dos alumnos famosos de los centros de doctrina islámica de Qom son el ayatolá Jomeini, que pasó allí 10 años, y Hassán Nasralah, el líder del grupo de terrorista jihadista libanés Hezbolá. Al -Sadr, aunque hijo de un Gran Ayatolá y yerno de otro, es un rebotado del clero y no es en absoluto un clérigo del islam. Al parecer acude a Qom a reanudar sus estudios islámicos y eventualmente emerger como Ayatolá por derecho propio. Un ayatolá al-Sadr tendría la importancia suficiente para marginar a Sistani, y estaría en posición — especialmente teniendo en cuenta su ilustre pedigrí — de convertirse en el líder del Irak chiíta tras la muerte de al-Sistani, e incluso deponerlo antes de su muerte. Y si Sadr estuvo implicado (tal como se le acusa) en el asesinato de un rival en abril del 2003 (el destacado imán iraquí Abdul Majid al-Joei) puede que no dude en catalizar el fallecimiento de Sistani — una vez que él haya adquirido credenciales religiosas.


 


Como pronto, eso no sucedería hasta dentro de 5 años. Sin embargo, el dato de que Sadr se haya ido a estudiar a Qom indica que tiene toda la intención de seguir siendo un actor importante en la escena política iraquí en el futuro próximo — y con 35 años de edad, podría permanecer en esa escena durante las próximas décadas. Su agenda general la dejaba clara en la entrevista de Al-Jazira: “Otro objetivo importante es hacer religiosa a la sociedad en lugar de secular. La gente sigue hablando de un ´gobierno islámico´ y demás. Lo que es más importante es hacer islámica a la sociedad, no solamente al gobierno“.


 


¿Estudia Muqtada al-Sadr en Qom con el fin de situarse en posición de convertirse en el Jomeini de un Irak teocrático y chiíta? Es una posibilidad que no puede ser descartada — y que si llega a suceder, crearía un estado árabe chiíta satélite de Irán, inalterablemente hostil a Estados Unidos, en el corazón de Oriente Medio.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú