América, Política

El futuro gabinete de Jair Bolsonaro

Jair Bolsonaro ya es el presidente electo de Brasil. Ha comenzado a conformar, paso a paso, el gabinete que lo acompañará en su futura gestión de gobierno. A comienzos del año que viene.

Su primera elección, que acaba de aceptar ser su futuro Ministro de Justicia, ha sido el valiente juez de Porto Alegre, Sérgio Moro. Era previsible.

A estar a los rumores difundidos por los medios locales, su Ministro de Defensa sería un conocido militar retirado, el general Augusto Heleno. El primero de varias figuras castrenses que, se espera, habrán de integrar el próximo gabinete del país vecino.

El general Heleno en algún momento sonó fuerte hasta como compañero de fórmula de Bolsonaro. Pero no lo fue, finalmente. No obstante, es evidentemente un hombre de su entorno inmediato. Tiene una estrecha relación personal con Bolsonaro. Para algunos, “de padre a hijo”.Profunda, entonces. Fue comandante de la Fuerza de Paz de las Naciones Unidas en Haití, en las que tuvo un excelente desempeño. Esto ocurrió entre el 2004 y el 2005.

Cuando Heleno comandara las fuerzas militares de su país en la Amazonia, entre 2007 y 2009, tuvo algunos entredichos públicos con el entonces presidente izquierdista “Lula” da Sliva, hoy preso y condenado por corrupción a nada menos que doce años de cárcel. Los desacuerdos tuvieron esencialmente que ver con la política indigenista de Brasil. Esos entredichos son considerados por muchos como uno de sus antecedentes hoy más valiosos.

Como Bolsonaro, Heleno, cansado de la violencia, ha pronunciado–él también- algunas frases bastante polémicas. Como: “bandido con fusil en la mano, tiene que ser fusilado”. Y “Brasil es un país que está lastrado por una herencia producto de la indolencia de los indígenas y el espíritu taimado de los africanos”.

Es entonces un “duro” respecto del mantenimiento del orden, en un país, como el Brasil de hoy, claramente desbordado por la criminalidad y sobre todo por una ola gigantesca de constantes asesinatos.

A lo que se suma una corrupción tremendamente extendida, que alcanza a todos y a todo. Ahora en Brasil, según cabe suponer, no habrá más espacio para los ladrones, ni condescendencia alguna con el delito. En esto Heleno se identifica, muy claramente, con la actitud inflexible del presidente electo, Jair Bolsonaro, frente a la evidente urgencia que Brasil tiene en tratar de volver al clima de “orden y normalidad”que ha extraviado. Sin demoras.
 
(*) Ex Embajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas.
 

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