Un estudio realizado por expertos ha puesto en evidencia la necesidad de fijar unos objetivos realistas para que las Cumbres entre la Unión Europea y los países de América Latina y Caribe (ALC) sean “realmente” eficaces.
Sugiere la creación de un instituto UE-AL de investigación
Un estudio realizado por Ramón Torrent y publicado por el Real Instituto Elcano ha puesto en evidencia la necesidad de fijar unos objetivos realistas para que las Cumbres entre la Unión Europea y los países de América Latina y Caribe (ALC) sean “realmente” eficaces.
El texto destaca la necesidad de replantear las competencias de estos encuentros, abordando iniciativas que faciliten el proceso de integración regional en América Latina, como la creación de un instituto UE-ALC de investigación y la promoción de fondos de estabilización de la “renta aduanera”.
El estudio señala que tanto la UE como ALC son actores políticos en construcción y que, a las relaciones entre ellos se suman las bilaterales entre sus respectivos Estados miembros, así como las de la Comunidad Europea con las diferentes regiones y países de ALC. Esto provoca que muchos de los temas que podrían tratarse en las Cumbres sean conflictivos en ambas zonas, por lo que es necesario fijar unos objetivos para estos encuentros, con el fin de evitar que acaben convirtiéndose en un simple acto protocolario sin incidencia en las relaciones transatlánticas.
Para determinar el papel que debería desempeñar la UE en las Cumbres, Torrent propone explotar la segunda función que históricamente ha tenido la Unión: la de catalizadora de la acción común de los Estados miembros para reforzar el proceso de integración europeo. Para ello, dispone de competencias que le permiten adoptar iniciativas movilizadoras y destinarles importantes sumas de dinero.En cuanto a América Latina, el estudio recomienda que sea tratada como un proyecto político poco institucionalizado, que apenas limita la autonomía de sus Estados miembros, pero cuyos integrantes tienen intereses comunes y capacidad para llevar a cabo actuaciones conjuntas.
Por último, el Caribe presenta un proceso de cooperación e integración regional relativamente avanzado, por lo que puede ser tratado de un modo parecido al proceso europeo.
Iniciativas viables de integración regionalTras examinar este panorama institucional, Torrent concluye que está condenado al fracaso cualquier intento de plantear en las Cumbres UE-ALC cuestiones referentes al sistema de relaciones internacionales, si se hace desde el punto de vista de las relaciones entre países no inmersos en procesos de integración.
El autor asegura que la capacidad de actuación de las Cumbres no puede abarcar un abanico de temas tan amplio y tan complejo.
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